¿Qué es una acción?

Las sociedades mercantiles se constituyen mediante aportaciones de sus socios, las cuales suponen el capital social inicial. Este capital se subdivide en partes de igual cuantía (alícuotas) denominadas acciones. Cada socio es titular o dueño de una o varias acciones de la empresa, que reflejan, mediante su valor nominal, el capital que se hubiera aportado inicialmente a la misma.

Contablemente, en el Balance, el Capital Social tiene su contrapartida en el Activo, consistiendo por ejemplo en edificios, dinero, o maquinaria (activos) en función de cuáles hayan sido las aportaciones iniciales de los socios. Asimismo, a lo largo de los años, en función de la actividad económica de la empresa, los resultados obtenidos (beneficios o pérdidas) se registran en la cuenta de reservas, si son positivos, o en la de resultados negativos de ejercicios anteriores, si son negativos. Cuando hay beneficios, se pueden, bien distribuir en forma de dividendo a los accionistas, bien dejarlos en la empresa a modo de reservas, bien una parte a cada destino en proporción.

En el Balance, el Patrimonio Neto de la empresa, es el valor de todos los activos, restándoles las deudas que hayan servido para financiarlos, denominadas pasivo. El Patrimonio Neto se compone, a su vez, del Capital Social, las reservas acumuladas, y el resultado del ejercicio (beneficio o pérdida) entre otros. Esto implica por tanto, que el valor de las acciones, que nominalmente es el capital social aportado, a lo largo del tiempo, y si consideramos que han habido beneficios, es el valor del Patrimonio Neto en su conjunto, teniendo en cuenta las reservas y el beneficio empresarial. Es lo que se conoce por valor de liquidación. No obstante, y dado que se espera que la empresa siga generando beneficios en un futuro, el precio de una acción, no sólo recoge el valor del patrimonio neto, sino que incluye también el valor actual de los posibles beneficios futuros que vaya a generar la empresa.

El accionista por tanto, es el dueño de una parte de la empresa, y entre otros, tiene derecho a participar en los beneficios de la misma. En una sociedad cotizada en bolsa, el accionista de una compañía, puede transmitir sus acciones a un tercero que se la quiera comprar, estando el precio determinado por los recursos propios acumulados en la compañía y por los dividendos futuros que pudiera llegar a percibir.